DAVID CARRETERO

Romperse en granizo
Poemas de amor y deseo
editados e inéditos

Aguardiente dulce 

¿Qué hiciste con aquel copo de nieve

que te colgué del cuello?

¿Envejecieron aquello ojos imposibles?

Te recuerdo sentándote sobre la almohada

para fumar desnuda.

Tu voz como aguardiente dulce

al otro lado de la línea.

Una despedida bordada en píxeles,

imposible de ver

a través de un velo de lágrimas.

Brindis

 

Un brindis por las chicas de una noche,

bajas en sodio de lágrimas.

Un brindis por sus dunas glaseadas

y su ausencia de sombras.

Un brindis por sus besos sin canciones

ni rosas de lorazepam.

Dame la llave

 

Aunque me muera de ganas

de acariciarte y humedecerte

como a un océano,

no llamaré a tu puerta.

Dame la llave.

Aunque me muera de ganas

de agarrarte por el pelo

y ponerte mirando a la Atlántida,

no llamaré a tu puerta.

Dame la llave.

Aunque me muera de ganas

De dormir contigo

trenzando luna y mareas,

no llamaré a tu puerta.

Dame la llave.

Dos cafés

 

Algún día nos miraremos

a través del vapor de dos cafés

y discutiremos si tenía sentido o no

quererte así.

Había tanto desgarro

que los fragmentos de pérdida,

lejos de caer junto a mis huellas

arraigaron, convirtiéndose en canciones.

Algún día nos miraremos

a través del vapor de dos cafés

y te daré las gracias.

O todo lo contrario.

Escamoteo

 

Escamoteo.

Admira la floritura del prestidigitador.

Hay bares oscuros

que cobijan los preliminares de los amantes.

Justo antes del amanecer,

el mago roza apenas el hombro de la dama

y hace girar una carta en el aire.

Todo es posible en ese instante.

Sólo queda encomendarse

al santo patrón de las palomas

y arrojarse al vacío.

Espirales

 

¿Sentirías la caricia de este lápiz

que ama cada contorno?

¿Podría capturar la sombra

que tu cabello define con espirales?

¿Las perseidas de tu mirada?

Me gustaría pedirte un relato

en el que nos perdiéramos el respeto

y saliéramos ganando, pero…

¿Pondría en riesgo nuestra amistad?

Tu perversidad es un tesoro

que acabaré desenterrando, hasta entonces

te espero en la parte no cartografiada del deseo.

¿Lo notas?

Hablo de la belleza

 

Dicen que está sobrevalorada

y no puedo estar más en desacuerdo,

porque a veces, muy pocas veces,

conoces a alguien que es su definición misma

y comprendes que perfume, sonrisa o movimiento

pueden ser matices de una misma palabra.

Y sientes esa sed

que sólo puede apagarse en otra boca

o bajando por su vientre

para devorar una orquídea bañada en miel.

O meciéndote en su aliento,

para descubrir, al despertar,

cómo puede amanecer dos veces

en una misma mañana.

Las mareas

 

Las mareas son un arte femenino.

La seducción de un cuerpo líquido

(en variedad de texturas)

a cambio de una sonrisa tallada en luz.

Una limosna al fin y al cabo,

pero la moneda adecuada es la clave de todo.

No existe mayor absurdo

que ordenar un cubo de Rubik

cuando el caos es su forma primigenia.

No lo dudes, lee el esperanto

en el trazo de sus medias.

Las mareas (Penélope lo sabía)

son un arte femenino.

Lealtad

 

¿Traicionaría a aquel niño,

que soñaba con ser Indiana Jones

y buscar tesoros bajo la faldas de sus profesoras?

¿Traicionaría a ese chico,

que ignoraba cada noche el dolor de sus dedos

mientras peleaba contra los acordes?

¿Traicionaría a este hombre,

incapaz de aceptar un futuro

menos divertido que su pasado?

No entres en el desván.

No levantes la lona que cubre el cuadro.

Eso que se pudre es todo lo que no soy

y nunca seré.

Romperse en granizo

 

Ya no postergo la felicidad.

Como quien saborea el pubis de la mujer amada,

bebo de esta copa medio vacía

que será granizo

estallando contra el mármol.

El vino más dulce

siempre sabe a crepúsculo

y es el final

lo que otorga su valor a cada historia.

Puedo escribir los versos más tiernos en tu vientre.

Soy el capitán de tu cintura.

Rabia contra la muerte de esta luz.

© David Carretero
Todos los derechos reservados
Toda reproducción debe contar
con permiso escrito previo

davidsongmaker@gmail.com

Primera edición:
Madrid, España, 2016
Diseños: Gabinete de Prensa COMOARTES 

David Carretero (Madrid, España) es cantante, compositor, poeta, artista oral y actor. Se ha presentado en los más diversos espacios y eventos. Del Teatro “Fernán Gómez” y el Círculo Catalán de Madrid, a las Salas Galileo y Clamores o cafés emblemáticos como el Rincón del Arte Nuevo, el Café del Cosaco, el Café de Ruiz o L’Astrolabi Gràcia. Ha participado en varios eventos iberoamericanos de narración oral escénica y otros de teatro, protagonizando el musical para niños La navidad y el milenio, que se representó en el Matadero de Madrid. Premio iberoamericano “Chamán” de Cultura, Comunicación y Oralidad Escénica, ha publicado impreso su libro Striptease / Poemas y Canciones, del que firmó ejemplares en la Feria del Libro de Madrid 2016 y del que Romperse en granizo incluye cinco poemas junto a otros cinco no impresos, tres totalmente inéditos. Tras obtener un premio especial de cuento hiperbreve en un concurso internacional de microficción (2007) ha sido antologado en varias ocasiones, la más reciente es “Antología de Microficción Narrativa” (antólogo Francisco Garzón Céspedes, Ediciones Bagua, Madrid, 2016). Participa con frecuencia en eventos poéticos. Ha sido entrevistado (cantando en directo) en medios como Radio Nacional de España y tiene una fuerte presencia en la Red, la más significativa de varias, con textos, fotos, archivos de audio y vídeos: www.davidcarretero.org en la que se pueden escuchar sus singulares y hermosas canciones.

 

 

   
   
   
   
   
   
   




 



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