GLADYS MENDÍA

TRES NUEVOS LIBROS Y TRES NOTAS

1. De la ácida ternura o Poemas Cotidianos, de Karina Valcárcel

   Perú tiene una tradición poética notable, notabilísima, sobre todo gusto mucho de los escritores vanguardistas que supieron dar una revuelta grandiosa al lenguaje, movimiento que hasta hoy influye en las voces actuales de todo nuestro continente.

Hoy día siguen apareciendo versos que nos atrapan en su canto; recuerdo muy bien lo que sentí la primera vez que escuché recitar a Karina Valcárcel (Lima, 1985) porque me hizo conmover hasta las lágrimas con su ácida ternura, con sus versos que uno a uno eran disparos a mi alma y que yo no podía dejar de querer sentir. Inmediatamente reconocí la falta de aliento que deja la poesía, la verdadera poesía. Luego, conversamos algo y me regaló su libro, que atesoré y leí. En cada página el brillo, ese destello de la palabra que nos abraza. Poemas Cotidianos (Editorial CasaTomada, Lima, Perú, 2008) hace que las rutinas diarias salgan de su lugar común y sean una vasta maquinaria de hacer milagros, pequeños/grandes exaltos, asombros, tiernos relámpagos fulminantes. La observación de cada detalle, en forma espontánea, sencilla, transparente; la palabra exacta que define pero no limita por las extraordinarias combinaciones de imágenes, hacen penetrar en el sentido multicolor del alma humana en conversación con el alma de las cosas, de la ciudad, de los seres amados/odiados, y toda esta imaginería proboca en el lector una sintonía tal, que invita a ser esa voz que va sintiendo/diciendo. Late fuerte y arde en Poemas Cotidianos lo femenino en toda su diversidad; por un lado está la madre:

“si no puedo enseñarte geografía

te invento un mapa para escapar de las fronteras protocolares”

La amante “Cuéntame, ¿A qué sabe mi piel con escalofríos?” La hija, “Mi mamá nunca me corrigió de chiquita, ahora soy poeta”. Y hay muchas más, son todas las mujeres en todas sus versiones/transgresiones:

“…regresemos a la etapa oral de las cosas y seamos infinitos,

mezquinos

amantes

en sueños

porque al amanecer será lunes nuevamente.”

2. Sobre Detritos, de Wilver Moreno

     Actualmente el panorama de la poesía en Perú está efervescente de voces jóvenes pero claramente maduras en el oficio literario y al igual que en toda Nuestramérica, la diversidad, las aperturas experimentales sobrepasan todos los límites imaginables. La gran actividad de recitales, presentaciones de libros, revistas, performances, festivales, entre otros, demuestran el gran movimiento creativo y propulsor de las letras peruanas. Justo en esta encrucijada se encuentra Wilver Moreno, (Ayacucho, 1982. Estudiante de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y miembro del grupo literario “El Club de la Serpiente”) poeta que ha sido antologado en varios libros. El año 2009 ha publicado el poemario Detritos, por Paracaídas Editores, importante editorial de su país que ya lleva años difundiendo el quehacer literario. Detritos llamó poderosamente mi atención desde el primer momento, abrir un poemario con una cita del Libro de Job, ya anuncia el tono, la atmósfera en la que estaré envuelta: 

De piel y de carne me cubriste y de nervios y huesos me tejiste. 

Me absorbe el tono de una voz en quiebre, que sabe sus límites, que ha visto los caminos pedregosos y se lanza descalza en la búsqueda sin fin. Un imaginario de manos, bocas, piernas, ojos, lengua, todo cuerpo, palpitar, todo el estado denso y en algunos poemas la musicalidad del soneto: 

Boca humana, coronada y abierta,

ennegreces el camino mostrado,

estrechas y abismas al apurado,

que tienta, herido, la pureza cierta. 

Verso a verso se demuestra que las extensiones corporales son anchos canales, puentes hacia otros reinos insondables donde el mismo cuerpo obedece otras leyes. Los estados mentales que producen los estímulos externos como la garúa, el frío, la humedad, los aromas, el silencio, son exaltados y producen breves meditaciones, encuentros y desencuentros consigo mismo. El poemario de Wilver Moreno logra una tensión excepcional: por un lado el desagarro del ser enfrentando y aceptando su peso, su carga vital, por otro lado la negación de esto y el reconocimiento de lo incorpóreo:  

No soy yo el que cae como animal

nocturno ni mi cuerpo el que se estira como reptil.

Yo no veo. No siento más dolor ni más afecto. 

Detritos es la gran travesía del cuerpo y sus partes por espacios urbanos internos y externos, sus cruces con el tiempo y el espacio o la alteración de ellos; la voz sigue su canto solitario anunciando la Nocturna muerte del Ser, pero al final del libro hay un encuentro especial, y es la sensualidad plena, entrar en el otro y encontrarse a sí mismo.

3. La erupción del lenguaje del alma o Collage de viaje, de John Martínez

Si hay algo que me agrada de la tradición y actualidad cultural de Perú, es la numerosa cantidad de grupos literarios, cada uno de ellos en constante producción de revistas y fanzines, de recitales y encuentros.

Fue entonces en el marco del Festival Cielo Abierto 2009 (organizado por el poeta John López y el Grupo Literario Anábasis) en la Ciudad Sagrada de Caral donde conocí a John Martínez (Lima, 1981), comunicador social, fundador y editor de la revista Marc el loco y el fanzine Lithopia. Puedo decir que la tierra tembló cuando recitaba sus poemas, aquel sacudón que llegó hasta el alma hizo que me acercara a hacerle algunas preguntas. Y ahí me presentó a Collage de viaje (Ediciones Altazor, Lima, 2009).

Al leerlo, al experimentar toda esta poesía multitemporal/multiespacial, siento que me faltan herramientas para describirla, para acercarme a ella desde la palabra. Por un lado, está la imagen, fuertes proyecciones insospechadas y geniales:

Luz de árboles decapitados

atravesando la penumbra

única representación afásica

de las catástrofes intangibles.

por otro, está la memoria y lo reflexivo del ser humano en la vida urbana/cosmopolita: 

Fotografías colgadas en la web

-resurrección de un tiempo que fue mío-

abriendo una marea si me siento frente a la pc

Y tú      recuerdo     tus ojos color caña dulce

Color de licor rosarino y gotas de té

de ojos q me abren y de senos q se encienden

cuando el amor se hace polvo y cae lento al mundo.

Collage de viaje, me va llevando desde lo lírico hasta lo coloquial y narrativo, con tal delicadeza brutal, con tal potencia sublimada que no se puede más que entregarse a estas visiones del caos; el decir, su carnicería, la sufrimos en cada verso, “el cadáver del lenguaje” se pierde en la desolación y el hastío latente de nuestros días: ”cadáveres de niños / emergen de mis venas / donde barcos de corsarios fantasmas / luchan contra la pérdida de luz “. No hay esperanza en este “destino de caer”, pero hay presencia, hay voces, incendiadas y cercenadas, pero voces al fin y al cabo: “escribir es tomar el océano / con la mano cercenada.”

Es fácil sentirme identificada con este poemario, celebro con escándalo el gusto por lo abismal, por la caída lúcida y la pregunta sin respuesta que siempre acecha en “la fisura del insomnio”…pero a veces, en medio de todo esto, hay unos ojos que aunque lejanos acompañan y logran burlar el dolor:

Aunque la distancia terrestre se aproxime

con su doloroso tatuaje de adiós

nosotros

secretos dueños del mundo (todavía vida)

caminamos separados    pero juntos

para cambiar la vida y redimir la muerte.

Je t´aime.

Gladys Mendía (Venezuela, 1975). Técnico Universitario en Turismo. Actualmente reside en Santiago de Chile. Fue becaria de la Fundación Neruda (La Sebastiana) en el año 2003. Ha publicado en revistas literarias de Venezuela, España, Colombia, Perú, Estados Unidos, México, Ecuador, Brasil y Chile, así como también en las Memorias del Primer Festival Internacional y Popular del Libro 2007, Bogotá, Colombia y en la Antología El Hacer de las Palabras 2007, San Juan, Argentina.

Es directora y editora de la Revista Literaria Latinoamericana Los Poetas del 5, en sus dos versiones web e impresa, desde el año 2004.
www.lospoetasdelcinco.cl.

www.lospoetasdelcinco.blogspot.com
contacto: mendia.gladys@gmail.com
 

 




 



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